COVID-19: Las Otras Pandemias

392

¿Listo?, porque no serán palabras lindas.

El Covid daña los pulmones, no invade ni ataca el cerebro.

Miedo, ansiedad, pánico, estrés, estupidez, egoísmo. Si tienes esos “síntomas”, esos no son del Covid, son tuyos.

Verdad que esta crisis es desconocida, que afecta a todos a la vez, que es peligrosa y preocupa, verdad que no sabemos siquiera cómo y cuándo acabará.

Pero, ¿quieres otra absoluta verdad?, si quieres salir tan bien librado de esto como sea posible, no es esto lo primero que debes atender.

La ineptitud, la discriminación, la irresponsabilidad, la paranoia, el egoísmo y el miedo colectivos son lo primero que tienes que librar.

¿Te molesta que lo diga?, porque también son contagiosas, peligrosas, también producen enfermedad y muerte. Matan más que la misma peste negra y esas sí van al cerebro.

Te roban la razón, te alejan de los amigos y la familia, te transforman en algo despreciable que no eres, te hacen irritable, peligroso, egoísta, obsesivo, irracional, pero, ¿esas no te alarman?, ¿esas no te asustan?

Puede que aquellas personas que llenas de egoísmo y propagando pánico, compran, acaparar y arrebatan lo que no necesitan negándoselo a las que sí, ya hayan hecho daño.

¿Por qué?, por ignorantes, ¿y para qué?, para tener un montón de cajas de guantes, cubre-bocas y papel de baño apilados en su casas, faltando en hospitales, donde sí son vitales, donde posiblemente alguien que tú quieres los necesitaría.

La ignorancia también se propaga, también es contagiosa, peligrosa, también se lleva vidas, también deberías temerle.

Tenle miedo a lo que implique daño, amenaza, riesgo o peligro. Es natural, es humano, pero su función no es hacerte inconsciente, torpe y egoísta, sino absolutamente lo opuesto, consciente, listo, alerta, hasta solidario.

Si gracias a que temes, sabes qué identificar, a quién escuchar, cómo protegerte a ti y a los demás, cómo actuar en emergencia, y gracias a eso tú y tu familia están preparados y unidos, bien, es todo, el miedo ya cumplió su función.

Si el miedo no te hace hacer esto, pero sí te consume y te detona peores emociones, no sólo es inútil, es peor, y nada que saque lo peor de ti resolverá nada.

Es normal y natural que el miedo te afecte, pero “normal” es conformista, nunca ha sido lo mejor de lo que eres capaz, y todo lo mejor de lo que eres capaz requiere un cerebro sano, mantenlo sano. ¡Arre!