5 Formas De Besarla Por Primera Vez

4579

Hay ocasiones en las que parece difícil, pero un primer beso no debería ser complicado.

A veces, simplemente, la besas y ya. Sin señales, sin técnicas, sin complicarte, sin planearlo, sin nada… Pero si aún te pones nervioso, éstos trucos te lo facilitarán muchísimo.

5 formas de besarla por primera vez:

1

RÓBALE UN BESO, DESCARADAMENTE, UNA Y OTRA VEZ

Cuando era adolescente (ya no lo soy, ya tengo 28 años y 10 como Instructor de Seducción), había una vocecita cobarde dentro de mí que me impedía robar un beso por el miedo a que ella se enojara. Me imaginaba una y otra vez y en cámara lenta, al estilo Matrix, su mano estrellándose contra mi rostro, mi saliva salpicando la pared de al lado y sus dedos en color rojo marcados en mi rostro.

En serio, así trabaja nuestra mente cuando tenemos miedo. Pero, si ya saliste con esa chica, si ya se puso brillo en los labios para ti, si no para de coquetear o si ya te miró con esos ojitos:

1) Te aseguro que prácticamente el 100% de las veces, robar un beso es buena idea, y además, urgente.

2) Las mujeres aman los besos robados. Ellas siempre querrán contarle a otras chicas la forma tan original, atrevida e infalible en que ese chico las besó por primera vez.

Es muy simple. Sé un pillo sin vergüenza. Haz que te bese en la mejilla, pídeselo o señala tu mejilla con el dedo índice, y en el momento justo, gírate y bésala en los labios.

Hazlo una y otra vez, las veces que quieras. Si ella te reclama dile que te equivocaste en el giro, que realmente deseabas voltear rápido para besar su oreja. Nadie puede reclamarte por un pequeño error de cálculo como ese.

Tip: Te recomiendo mucho el truco de argumentar o convencerla siendo completamente absurdo.

2

PREGÚNTALE UNA Y OTRA VEZ, CON INOCENCIA Y DE MANERA EXTREMADAMENTE ABSURDA, SI PUEDES BESARLA

Algunos expertos dicen que jamás preguntes si puedes besarla. Yo te digo que sí, porque créeme, se están perdiendo de un truco muy efectivo: Dejar de dar vueltas y tomar el camino directo.

Simplemente pregúntaselo, en el momento más absurdo y con la inocencia más extrema. De manera tal, que ella literalmente se sienta confundida y asombrada por un segundo.

Mientras platicas con ella, interrúmpela de repente (como si recordaras algo importante) y dile con toda naturalidad Oye, una pregunta ¿te puedo besar?. Si ella se sorprende o se confunde como si no hubiese entendido tu pregunta y te dice que no, créeme, tu plan está saliendo perfecto. Dile ah, bueno y continúa como si nada, como cuando ofreces mentas a alguien y te dice que no.

Pocos minutos después, hazlo otra vez, dile mira, me sé todas las canciones de los Beatles ¿te puedo besar?, y unos minutos después, igual, oye, hice una lista de pros y contras ¿te puedo besar?. El motivo no importa, puedes preguntárselo porque viste el cielo azul, porque se te antojó una hamburguesa o porque ya son las 8 pm (aquí otros ejemplos).

Lo único que importa es que sea absurdo.

Nadie puede reclamarte por hacer preguntas inocentes o absurdas. En cambio, y por favor inténtalo cuando quieras besar a esa hermosa chica, en el momento en que lo preguntes y ella no diga que no ¡Bésala!

La primera vez que hice esto, hace ¿que serán? ¿6 años?, iba llegando a una primera cita y ella me encantaba. Me sentía con esa energía graciosa de cuando tienes ganas de hacer alguna tontería.

Cuando la vi, la saludé, le sonreí, la miré entre cálido y encantado, le pedí una disculpa por llegar unos minutos tarde y todavía con la respiración en la voz, le dije que se veía más hermosa que como la recordaba y le pregunté si podía besarla. Hizo el mismo gesto que haría cualquier persona si le preguntan ¿cuál es el sexto tratado filosófico de la corriente de los sofistas del siglo XXI?, y la besé.

Sabía a gloss pero olía a frutas. Fue un beso diferente y lleno de una emoción muy rica. La tomé de la mano y empezamos a caminar. Por fuera me sentía tranquilo pero por dentro brincaba como un niño sobre la cama, no podía creer que algo tan estúpidamente simple hubiera funcionado tan bien.

3

RÉTALA

¿Estás listo? Voy a darte una frase mágica. Es sencilla, extremadamente eficaz y divertida.

Tienes que meterte con ella, discutir con ella, retarla, decirle que tú eres mejor, etc. Ya sabes, como aquellas discusiones que teníamos de niños cuando presumíamos que nuestros papás eran los mejores del mundo (bueno, yo no tuve papá, pero mi mamá era lo mejor del mundo).

Sólo dile algo como Mi labio de abajo dice que el tuyo de arriba… y aquí agrega cualquier cosa en la que tu labio de abajo sea mejor.

Repito: Rétala, inicia un juego de roles, y si eres hábil, además de besarla y divertirte, podrás avanzar hacia temas más sexuales.

Otros ejemplos:

1) Tú: Mi labio de abajo dice que el tuyo de arriba no está gordito y obviamente no besa tan rico…

2) Tú: Mi labio de abajo dice que el tuyo de arriba no está esponjado y suavecito…

3) Tú: Mi labio de abajo dice que el tuyo de arriba no sabe a frutas tropicales, que más bien sabe a ajo (o a cebolla, o a hígado).

Nuevamente, estás blindado. Nadie puede reclamarte por lo que dice tu labio de abajo. Ni siquiera es una invitación a besarla o a que te bese ella.

El mejor y más rico juego del romance está lleno de absurdos y cosas ilógicas, de divertidas guerras sexistas, de retarla, de fugaces conversaciones profundas, etc.

Lo mejor viene a partir de aquí: Las mujeres nunca pierden una discusión, sobre todo si es absurda.

Entonces, ahí tendrás a tu chica defendiendo porque lo que dice tu labio de abajo no es cierto, porque su labio de arriba sí está esponjado y suavecito…

Diviértete. Dile que obviamente eso no es cierto, y vuelve a retarla, dile desde aquí se ve que no….

Discute. Dile que estás dispuesto a hacer un sacrificio y besarla en nombre de la verdad sólo para demostrarle que tienes razón.

Si ella descubre tu trampa y te dice que no, dile con condescendencia y en un tono superior que la comprendes, que entiendes que ella prefiera vivir en una mentira. Que tú en su lugar tampoco querrías descubrir la triste verdad sobre tus labios tristes y secos. Luego, dile que si ella lo prefiere, puede cambiar de tema porque no quieres herirla.

Y en serio, cambia de tema. ¿Quieres apostar a que será ella la que vuelva a hablar de sus labios? Compruébalo por ti mismo, inténtalo. No sólo lo leas y ya, hazlo.

4

COMBÍNALO TODO

Dile que su labio de abajo no se ve tan rico como creías, luego róbale un beso y dile que fue sólo para comprobar tu observación, y dile que sí, que tenías razón, que no está tan rico. Luego dile con inocencia que si quiere se lo puedes devolver.

La seducción más efectiva, el mejor juego de romance y las mejores relaciones son así, absurdas, espontáneas, ilógicas, retadoras, divertidas.

5

OYE, SE VEN SÚPER RESECOS TUS LABIOS, SI QUIERES TE BESO

El punto es plantearlo como si lo hicieras por ella.

Y repito, estás blindado. Ella no podrá reclamarte el ser atento y altruista.

En todo este proceso, la conversación te ayudará mucho. No es que la conversación por sí sola te lleve a la seducción, sino que la conversación es la pista de baile, y para bailar, la necesitas.

Te recomiendo esta publicación: 7 preguntas para iniciar una conversación efectiva.

6

EXTRA, Y MÁS IMPORTANTE: SI SIENTES QUE ES EL MOMENTO, NO LO DUDES, HAZLO

Si ella saca de su bolsa el gloss y se humedece los labios frente a ti; si ella va al tocador y vuelve con los labios pintados; si mira varias veces directamente a tus labios; si se muerde los labios; si juega con su cabello y te mira de arriba abajo; si te toca constantemente ¡Cabrón! ¡Chingada madre! ¡Despierta! ¡Bésala!

A veces es desesperante ver a esos chicos que hace mil horas podían besar a esa chica, comiéndose los mocos. Y luego lloriqueando y quejándose porque su chica se fijó en otro. ¡Que no te pase de nuevo!

Desde aquí también puedes ver todas las publicaciones y suscribirte a ellas.